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Paz y Derechos humanos

Enfrentamientos entre grupos al margen de la Ley en límites de los resguardos Indígenas de Opogodó, Doguadó y Alto Rio Napipí del municipio de Bojayá se encuentran confinadas.

“El territorio es para los pueblos aborígenes el fundamento de su vida material y espiritual, de su identidad, es un medio de subsistencia y un elemento esencial en su cosmovisión y religiosidad que permite la preservación de su cultura y de valores de independencia e identidad, de allí que el reconocimiento integral del derecho de los grupos étnicos a las tierras sea un elemento esencial de la diversidad étnica y cultural, derecho fundamental reconocido en el artículo 7° de la Carta Política”.

El día domingo 23 de septiembre de 2019, aproximadamente de 4:00 a 5:00 p.m., la tan Anhelada Paz estable y duradera que se suscribió el 26 de septiembre de 2016 en la Habana Cuba, se vio nuevamente atropellada por el miedo que se produce con el enfrentamiento entre dos bandos, donde la comunidad queda en medio del juego cruzado entre grupos beligerantes que se disputan seguramente el control territorial de nuestra Madre Tierra. Cabe destacar, que la confrontación se produjo entre la Comunidades Indígenas de Carrillo, Unión Cuity y Playita, Villa Hermosa Egorokera, Unión Baquiaza en el Rio Napipí del Departamento del Chocó.

De tal manera, en este momento están confinadas las siguientes comunidades:

Ítem    Comunidad Indígena  Familias Habitantes
1. Villa Hermosa              17               82
2. Playita 17             193
3. Unión Cuity              55              277
4. Egoroquera              27              116
5. Baquiaza            115              515
6. Unión Cuity Central 73              327
7 Dearade                                8 29

Este hecho, seguramente va a desencadenar en un éxodo masivo hacia los centros poblados, desarraigo cultural, inseguridad alimentaria y pérdida de la libertad de movilidad ya que van a estar prisioneros dentro de sus propias fronteras. Es decir, se sigue perpetuando en nuestros territorios ancestrales el fantasma del Estado de Cosas Inconstitucional avizorado por la Honorable Corte Constitucional a través de la (Sentencia 025 de 2004 y su Auto de Seguimiento No.  04 de 2009) o plan de salvaguarda y la reciente Sentencia 091 de 2013, también expedida por la Corte Constitucional, es decir, a estos Grupos Étnicos de especial protección Constitucional ordenada por el Constituyente de 1.991, a través del artículo 7º superior no se les respeta ni un solo Derecho Constitucional Fundamental. 

De tal suerte, que de acuerdo al cuadro ilustrativo anterior aproximadamente 1.816 habitantes y 408 familias se encuentran confinadas, con una afectación directa a los Resguardos Indígenas de Opogodó, Dogoudó y Alto Rio Napipí.

En este orden de ideas, y de acuerdo a los mandatos ordenados por el Legislador a través de la Sentencia 091 de 2013, se hace un llamado al Ministerio Público ( Defensoría del Pueblo – Seccional Quibdó – Chocó), que en el marco de sus competencias y como Entidad Estatal encargada de la protección de los Derechos Constitucionales Fundamentales de los  Colombianos que medien o intervengan de manera inmediata junto con los Organismos Internacionales Protectores de los Derechos Humanos para que en el menor término, se declare la realización de un Comité Territorial de justicia Transicional en la ciudad de Quibdó o en Bojayá – Chocó, donde se garantice la protección de los derechos de la población desplazada y de las personas y Autoridades Tradicionales Indígenas  que propendemos por su protección . En igual sentido, se solicita la participación activa de la Diócesis de Quibdó, como garante y protectora de la población desplazada y desamparada por este hecho victimizante.

Se hace un llamado a la Unidad Administrativa Especial de Atención y Reparación Integral a las Víctimas (UARIV) de Quibdó Chocó, para dar estricto cumplimiento al artículo 173 de la Ley 1448 de 2011, en el sentido de promover la creación de los Comités Territoriales de Justicia Transicional, para darle prioridad a la situación mencionada.

MESA PERMANENTE DE DIÁLOGO Y CONCERTACIÓN DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS DEL CHOCÓ.

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Paz y Derechos humanos

A partir del 11 de agosto la Unidad de Restitución de Tierras con sede en Quibdó reanuda sus servicios de manera presencial.

¡Buenas Noticias para el departamento del Chocó!

• Con el 20% de su personal y acogiendo las disposiciones establecidas en materia de bioseguridad, la Unidad de Restitución de Tierras abre la atención presencial de su sede en Quibdó. La decisión se adoptó una vez la entidad reanudó los procedimientos administrativos de inscripción en el Registro de Tierras Despojadas y Abandonadas Forzosamente (RTDAF).

La Restitución de Tierras no para y con el objetivo de garantizar la atención de las víctimas de despojo y desplazamiento forzado, anunció la reapertura de la sede de Chocó desde el próximo martes 11 de agosto de 2020 a partir de las ocho de la mañana.

El equipo conformado por personal de atención al ciudadano, abogados, profesionales administrativos y de tecnologías de la información estarán listos para atender a toda la población víctima que, debido a la violencia, perdió sus tierras y desean comenzar su proceso de restitución con el acompañamiento de la Unidad.

Para desarrollar este proceso la entidad acoge todas las disposiciones que en materia de bioseguridad ha establecido el Gobierno Nacional y las autoridades locales. Al respecto, Rossvan Blanco director territorial de la Unidad con sede en Quibdó, señaló: “a mediados de marzo del año en curso y con el acompañamiento y apoyo de la Alta Consejería para la Estabilización y Consolidación, inauguramos la nueva sede en el departamento de Chocó. Con la emergencia sanitaria, tuvimos que atender exclusivamente de manera virtual las inquietudes y peticiones de los ciudadanos. Pero ahora, al reanudar los servicios administrativos de ingreso al RTDAF abriremos nuevamente las instalaciones de la URT con el mejor equipo y todas las normas de bioseguridad para darle a la ciudadanía el mejor servicio preservando su salud”.

La oficina de la URT con sede en Quibdó está ubicada en el barrio La Yesquita, en la Calle 23 #4 – 26, piso 1, y ahora de manera presencial los colaboradores continuarán dando respuesta a los procesos de restitución que, a pesar del aislamiento preventivo obligatorio no han parado y está presta para recibir nuevas solicitudes de comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes asentadas en esta zona del país.

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Paz y Derechos humanos

La violencia continúa sin freno en los territorios Indígenas del Chocó.

Desde el Consejo de Autoridades de la Asociación Orewa nos permitimos informar y denunciar ante la opinión pública nacional e internacional la violación de Derechos Humanos, ocurrido esta vez en los municipios de Medio Atrato – Beté y Bagadó del Departamento del Chocó de la siguiente manera: 

CASO 1: Mientras el pasado domingo 26 de julio del presente año, varios integrantes de la comunidad indígena Paso Salado, municipio de Quibdó se encontraban compartiendo un tranquilo día entre familiares y amigos, el momento fue interrumpido por ráfaga de disparos que nadie sabía ni quiénes ni de donde prevenían las balas, frente al cual los presentes buscan protección dentro de la vivienda y posteriormente el Embera Dóbida, FLANKLIN OLEA RUBIANO, resulta gravemente herido en su brazo izquierdo como consecuencia del impacto de uno de los proyectiles.

Posteriormente un grupo armado, conformado por aproximadamente 30 sujetos, entra a la casa Comunitaria y maltrata física y psicológicamente a varios indígenas que se encontraban allí, estos hechos han generado miedo, incertidumbre y dolor entre la Comunidad porque esta situación de guerra nunca se había presentado en este territorio.

Como consecuencia del hecho actualmente los 206 habitantes en 46 familias de la comunidad se encuentran confinados en medio de la escasez de bienes de primera necesidad como alimentos e insumos de salud, porque no se atreven a salir a realizar sus actividades diarias de recolección, caza, pesca para llevar alimentos a sus familias, pues hay temor de que se repita el episodio ya sea por el mismo u otros grupos armados. 

Esta es una Comunidad ubicada aproximadamente a Tres (3) horas de la cabecera Municipal de Quibdó.

CASO 2: Se dio el pasado martes 28 de julio, cuando el compañero indígena SANTIAGO CAMPAÑA NEGETA de 23 años de edad, se dirigía desde el corregimiento San Marino hacía su Comunidad Mojarrita, ubicada en la zona 2 del Resguardo Alto Andágueda del Municipio de Bagadó (Chocó), cuando aproximadamente 300 metros antes de llegar a su casa, tres hombres armados, encapuchados y vestidos con prendas militares le salen al paso y le propinan tres impactos de bala sin mediar palabras, como consecuencia el joven resultó gravemente herido. Hasta el momento se desconocen los motivos y los responsables de este hecho.

Cada uno de estos episodios y otros que quizás por temor no salen a la luz pública, parecen tener un único fin, cual es, causar temor, zozobra y restricción forzada de la movilidad en los territorios indígenas, incrementando con ello sus ya deficientes condiciones de vida y violando con ello pactos internacionales de Derecho Humanos DDHH y DIH según los cuales la población civil debe estar al margen de cualquier manifestación bélica en el mundo.

Por tanto, como Autoridades y defensores de nuestras Comunidades Indígenas, reiteramos nuestro llamado para que se brinde una atención de manera urgente en el marco de las rutas de atención establecidas en la Ley 1448 y el Decreto-Ley 4633, ambos del año 2011:

1. Al Gobierno municipal de Bagadó y Quibdó para que verifique y realice la primera atención a las familias y víctimas afectadas.

2. Al Gobierno Nacional y Departamental del Chocó para que asuman su responsabilidad de implementar un efectivo plan de atención, pero sobre todo de prevención estructural a la situación de confinamiento y demás afectaciones que hoy por hoy continúan padeciendo nuestras las Comunidades Indígenas con el patrocinio omisivo del Estado.

3. A la Procuraduría General de la Nación, Regional Chocó, para que haga seguimiento al desempeño de las funciones que cada institución realiza en el marco de sus competencias para atender este tipo de situaciones que vulneran los derechos de la Comunidad, principalmente de los niños indígenas.

4. A la Defensoría Regional del Chocó, a la Unidad Administrativa Especial de Atención y Reparación Integral a las Víctimas (UARIV) de Quibdó Chocó, para dar estricto cumplimiento al artículo 173 de la Ley 1448 de 2011, en el sentido de promover la creación de los Comités Territoriales de Justicia Transicional, para darle prioridad a la situación mencionada.

5. A la Fiscalía General de la Nación para que haga las investigaciones pertinentes y pueda encontrar a los responsables que ponen en riesgo la vida y tranquilidad de las Comunidades Indígenas.

CONSEJO DE AUTORIDADES INDÍGENAS ASOCIACIÓN OREWA

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Paz y Derechos humanos

La reparación colectiva les devuelve los lugares de encuentro a comunidades indígenas del Darién colombiano.

El tambo beneficia a 25 familias, que suman un total de 112 personas, que integran el resguardo Pescadito de la etnia embera dobida.

El sujeto de reparación colectiva resguardo indígena Pescadito, ubicado en Acandí (Chocó), culminó la construcción de un tambo comunitario, a través de la reparación colectiva, como parte de la recuperación de los espacios de fortalecimiento ancestral donde sus tradiciones y prácticas son recuperadas.

Mediante la implementación de esta medida, concertada en el Plan de Reparación Colectiva, este resguardo indígena culminó la construcción del tambo comunitario que aporta a la recuperación de sus costumbres y tradiciones.

Ahora, el resguardo cuenta con un amplio espacio, diseñado de acuerdo con sus necesidades y tradiciones y construido mediante la utilización de materiales nativos, como la madera, y la activa participación de los integrantes de la comunidad.

Al respecto, el gobernador del resguardo Pescadito, Jorge Chamarra, afirmó que “estamos agradecidos con la Unidad por la reparación colectiva, estamos contentos con la construcción del tambo, fue un trabajo de los miembros del resguardo y las personas de la comunidad, quienes están contentos porque quedó muy bonito y por las actividades culturales que vamos a poder hacer en ese lugar».

El tambo beneficia a 25 familias, que suman un total de 112 personas, que integran el resguardo.

Este sujeto de reparación colectiva étnico está localizado en la región del Darién colombiano en la zona sur sobre la ribera del río Tolo y pertenece a la etnia embera dobida.

“Este tambo es producto del esfuerzo de este colectivo y del acompañamiento permanente que se viene realizando desde la institucionalidad a pesar de las restricciones ocasionadas por la pandemia; el reto es lograr el cumplimiento de las demás medidas de restitución, satisfacción y reparación contempladas en el Plan de Reparación Colectiva”, manifestó Elizabeth Granada Ríos, directora de la Unidad para las Víctimas territorial Urabá-Darién.

Con este tambo de Pescadito, ya suman tres tambos construidos en los diferentes colectivos étnicos como el resguardo Cuti, y el tambo en el colectivo resguardo Tanela, ambos ubicados en el municipio de Unguía (Chocó), todos estos, mediante un proceso de reparación colectiva que le apuesta a la restauración de estos lugares de encuentro y conexión ancestral.

La comunidad aportó la mano de obra para la construcción y además fueron, por su propia iniciativa, los operadores logísticos en la venta de la madera utilizada para la construcción del tambo, apoyando así la economía local y fortaleciendo los liderazgos, y la organización política de las autoridades del resguardo.

Mediante la entrega de los materiales, entre estos la madera y la mano de obra calificada, necesarios para su construcción representados en más de $30 millones, se fomenta la revitalización de las prácticas culturales y de las políticas propias del pueblo embera.

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