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Los tres principales obstáculos que enfrentan conductores y viajeros en las destartaladas vías o trochas del Chocó.

Los tres principales obstáculos que enfrentan conductores y viajeros en las destartaladas vías o trochas del Chocó, se trata de los retenes o controles de seguridad, los constantes derrumbes y los paros de cierre de vías por parte de los Indígenas. En primer lugar el Ejército Nacional viene realizando unos controles de acompañamiento y seguridad, […]

Los tres principales obstáculos que enfrentan conductores y viajeros en las destartaladas vías o trochas del Chocó, se trata de los retenes o controles de seguridad, los constantes derrumbes y los paros de cierre de vías por parte de los Indígenas.

En primer lugar el Ejército Nacional viene realizando unos controles de acompañamiento y seguridad, se han presentado inconvenientes entre fuerza pública, viajeros y conductores debido a que se hacen muy extensas las horas de espera para poder transitar, según usuarios de estas vías les toca esperar entre 4, 5, 6 y más horas en ocasiones, y lo más feo como se pudo evidenciar en un vergonzoso video, enfrentamientos entre soldados y conductores por el desespero de buscar cómo llegar a sus lugares de origen.

La pregunta es: ¿porque si se maneja tanto protocolo de seguridad, aparecen banderas que cruzan la vía de lado a lado en tramos cercanos de grupos subversivos como el ELN, y de igual forma quema de vehículos en algunas ocasiones.

Desde esta plataforma informativa muy respetuosamente le recomendamos a las fuerzas militares revisar los planes y estrategias de seguridad, no en la vía si no en las montañas y desde los cerros o de forma oculta realicen patrullajes y no interrumpir la movilidad.

En una importante reunión se hicieron acuerdos entre la fuerza pública en este el coronel Martínez que es el comandante del batallón de Ingenieros de Combate Nº 15 General Julio Londoño Londoño, encargado de prestar seguridad en la vía Tadó – Pereira y conductores en la cual desde el 9 de octubre se establecieron alternativas de soluciones en la cual una de ellas fue; cierre de la vía a las 7: 00 pm, no demorar los retenes, máximo una hora y que haya un buen entendimiento y respeto entre las partes.

Otro segundo aspecto, es que cada vez que llueve se presentan derrumbes, otra pesadilla más para conductores y viajeros, lo bueno es que gracias a Dios en la vía hay maquinarias atentas a solucionar los inconvenientes originados por la naturaleza, y finalmente a todas estas dificultades se le suman los paros que realiza la comunidad Indígena que se van por las vías de hecho reclamando el cumplimiento de los acuerdos pactados con el gobierno en temas de; salud, educación, plan retorno y reubicación de vivienda digna entre otros, como se pudo evidenciar el pasado 28 de octubre los aborígenes bloquearon la vía a la altura del km 20, la misma acción se repite a diario en la vía Tadó – Pereira.

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